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La trastienda de Opobox

Crecimiento personal

Hola opopiña.

¿Cómo estáis?

Espero que súper bien. Como ya os he dicho en mi Instagram, esta semana estoy leyendo un libro que se llama Autoboicot. Trata sobre como nos ponemos trampas nosotros mismos, y como, la mayoría de las veces pensamos que las trampas vienen del exterior.

Por eso, como ejercicio de superación y para que me conozcáis voy a contaros quien soy.

¿Quién es Ángela?

Ángela es sólo un nombre

Que me llamo Ángela, tengo dos hijos y un marido maravillosos y que oposito, ya lo sabéis. Pero estas cosas no me definen. Por mucho que adore a mis hijos o a Alberto, soy una persona distinta a ellos.

Me voy a abrir, o lo voy a intentar, lo máximo posible. Quiero que conozcáis a

la mujer, no al Instagram o al blog de Opobox.

Soy una persona que tiende a la melancolía, y por tanto a la tristeza. He pasado por varias terapias, incluso he tomado pastillas antidepresivas. Pero me he dado cuenta de que “estar bien o estar mal” es una decisión que primero debo tomar yo. Y después un psicólogo podrá ayudarme, antes no.

Mi adolescencia no fue igual que la de la mayoría. No salia y entraba, no me apetecía conocer gente. Prefería leer libros sin parar. Era la “rara” de la familia. A los 13 años tuve una depresión bastante gorda, que me costó superar. Soy muy autoexigente.

Siempre he tenido miedo a mostrar mis debilidades y mis sentimientos. Creedme si os digo que escribir este post tan personal me está costando un mundo. No descarto soltar alguna lagrimita… (soy llorona)

Odio tener que asimilar el dolor de las personas que quiero. Lo odio mucho. Siempre que alguien lo pasa mal quisiera cambiarme por él o ella. Y entonces la impotencia se convierte en tristeza. Y desde la tristeza ¿quién puede ayudar? Nadie. Pues eso me pasa a mi. Que quiero mucho, pero no siempre sé querer bien.

Aunque hago más grande lo negativo que lo positivo, os voy a decir tres cualidades positivas, porque no todo es negativo.

Soy una mujer inteligente, porque me rodeo de personas inteligentes, de las que intento aprender todo. Soy muy entregada porque si alguien me necesita me abandono y salgo en su ayuda. Y soy valiente porque puedo arriesgar todo por el bienestar de mi gente.

Autoboicot, de Bernardo Statmateas

Os he dicho mil veces desde que escribo el blog, que me apasiona leer. Y he decidido leer libros que me ayuden a salir adelante, a aprender a ser feliz y a quererme. He leído algunos libros, pero pocas cosas apliqué de ellos.

Este libro, Autoboicot, será mi bautizo en el proceso de evolución.

En el libro he podido leer que las aptitudes de una persona es un porcentaje muy bajito de lo que necesita para ser feliz. Es decir, yo dije antes que soy inteligente.

Este rasgo no tiene importancia si no tengo actitud. ¿De qué me sirve ser inteligente si no me quiero? ¿Puedo ser feliz solo siendo inteligente? Statmateas deja claro que no.

Tenemos que tomar la decisión de tomar las riendas de nuestra vida. Como él dice: hay más responsabilidad en la libertad, que en la esclavitud.

Otra cualidad mía, que mal usada puede hacer daño según Statmateas, es la entrega. ¡Cuidado! El autor no dice que seamos egoístas. Dice que aprendamos a querernos.

Prestar atención a las opiniones de los demás, respetarlas, pero no compartirlas si no queremos. ¡Qué la opinión de nadie guíe nuestros pasos a la felicidad!

¿Quieres vivir tu felicidad o la de los demás? No es fácil, pero tampoco imposible. Si estás en alguna circunstancia similar, yo te acompaño.

Otro error que cometía (gracias a mi marido voy cambiándolo) es soñar en pequeñito, pensar que las proyectos grandes son para otros, rendirme a la mínima opinión negativa.

En Autoboicot pone que utilizamos las opiniones negativas de personas, que quizá ni no nos conozcan, como excusas para no trabajar en nuestro sueño. Sea el que sea. ¡Y es verdad! Yo lo hago. En realidad es una trampa que yo misma me pongo.

Nadie lo hace, sólo yo. He decidido no volver a poner trampas. Estoy segura que va a ser un proceso lento, y que alguna trampa tendré que esquivar. Pero lo importante es mi compromiso con la decisión.

Autoboicot

La vida es mucho más que cuatro fotos bonitas

Ahora que he mostrado mis debilidades, mis errores, mis miedos, mi corazón y mi mente tramposa, me siento mejor. Este ejercicio me sirve para dar un pequeño paso, pero importante. Gracias por ser partícipes.

Detrás de las fotos de Instagram hay personas, vidas con sus alegrías, gozo, sombras, miedo, impotencia, tristeza, batallas. Hay realidad.

Mi consejo es que no te compares con nadie. Toma tu decisión, comprométete y llévala a cabo.

Otro consejo, rodéate de personas que te motiven, que te reten a ser mejor, que no te digan lo que quieres oir sino lo que necesitas, gente que sueñe y trabaje por su sueño como tú. Gente que no te critique por criticar, mermando tu autoestima.

Acepta las críticas constructivas de quien te quiere bien. Pero no aceptes ninguna crítica destructiva, aunque sea de alguien que te quiere bien. ¡Nada puede hacer que dejes de quererte! ¡Cree en tí y disfruta! Sólo tenemos esta vida, no la desperdiciemos con mente de esclavos.

Si queréis contarme algo, o que nos acompañemos en este viaje que es el camino a nuestros sueños, escríbeme un correo en esta misma página o a mi Instagram @opositando_feliz. No me conoces, pero de corazón te lo digo. Aquí me tienes.

¡Podemos ser felices! No dejes que las cosas que te rodeen manden en tu felicidad. Sólo tu eres la dueña. Es una responsabilidad muy grande, pero merece la pena.

Gracias por leerme y ayudar a mi felicidad. Un abrazo



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Opobox foto
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