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¿Por qué soy una loca de la papelería?

Caja de Opobox

Hola opopiña.

¿Cómo estáis? Yo estoy muy feliz. Estoy estudiando un poco menos, pero sigo feliz. Ya aprendí a ser flexible. Ahora tengo que aprender a poner foco.

Hoy me apetece mucho hablaros de mi relación con la papelería. Corro el riesgo de que creáis que estoy un poco loca, pero como ya lo sabéis, no me importa confirmarlo.

Siempre os cuento que soy adicta a la papelería bonita. Y así es. Tengo miles de bolis, de rotus, de libretas. Muchas sin estrenar. Soy una friki total. Si lo miramos así, de manera tan simple, parece una frivolidad innecesaria.

Pero en mi caso es un poco más profundo. Mi pasión por este tipo de artículos viene de lejos.

Siempre fui una niña tímida, atípica. No me gustaban los juegos que les gustaban a los demás niños. Cuando mis amigos jugaban a la comba, yo me ponía a leer o a jugar al ajedrez con el OTRO “empollón” de clase. Sí, yo era súper empollona. Cuando llegaban las vacaciones, lo primero que pedía a mi madre, eran cuadernillos Rubio de cálculo. No os digo más…

El caso es que comencé a apartarme un poco de los demás niños, por miedo al rechazo, por si no entendían que me gustara más leer que la comba. Cuando llegaba Septiembre, llegaba el suplicio de volver al cole. No por estudiar, sino por relacionarme con personas con las que yo pensaba que no encajaba. Quiero dejar claro que no sufrí “bullying”. Era yo quien me apartaba.

La papelería me salvó de Septiembre

Entonces decidí que Septiembre no iba a ser un mes malo, sino el mes en que estrenaba mis libros, cuadernos, bolis… Así comencé a adorar la papelería.

¿A alguien no le gusta el olor a nuevo de los libros? ¿O escribir en la primera hoja de un cuaderno? Para mi es un placer.

De adulta, la cosa ha cambiado poco. Sigo siendo atípica, o así me considero yo. Soy tímida, no me gustan las multitudes, prefiero leer a salir, no me gusta el maquillaje…

Como veis no tengo grandes caprichos. Los dos únicos caprichitos que tengo son los libros y la papelería.

Sigo refugiándome en la papelería chula. En los bolis nuevos encuentro motivación. En una libreta por estrenar, encuentro una historia que escribir.

Ningún regalo me hace más feliz que cualquier artículo de papelería. Afortunadamente, en mi casa lo saben. Y por mi cumple o Navidad siempre cae alguna cosilla.

Yo voy a un centro comercial y no puedo salir sin alguna cosita… Sobre todo si tengo algún momento de bajón anímico.

Y ahora, opositando, creo que me merezco darme estos caprichos!! Son muchas horas delante de apuntes. Sentada, mirando el mismo paisaje cada día, el negro sobre blanco de las leyes.

¿A qué es mejor mirar las leyes llenas de colorines? Obvio!!

Opobox, mi gran reto

Un día de estos tontorrones, pensando mucho, se me ocurrió que me encantaría recibir, de vez en cuando, unos cuantos bolis, clips, rotus…

Busqué por internet y no vi ningún sitio donde hicieran este tipo de regalos.

Pensé: “¡A mis opocompis les gustaría tanto como a mí! ¿Por qué no hacerlo yo?” Y obtuve cientos de respuestas en mi mente, ya que mi naturaleza no es especialmente emprendedora. No me gusta mucho el riesgo.

Inmediatamente después me pregunté: “¿por qué puedo hacerlo yo?” Y obtuve una única respuesta.

¡Porque lo haría con mucha ilusión sabiendo que hay muchas más locas de la papelería a parte de mí!

Al fin y al cabo, la ilusión y la pasión, son los sentimientos más importantes para empezar y perseverar en lo que hagamos.

Por encima de mi ilusión, pensé en la vuestra, abriendo la Opobox. Somos una comunidad de adictas a la papelería. Sólo nosotras nos comprendemos.

Así que, aquí me tenéis, fuera de mi zona de confort. Donde llevaba metida 40 años. Sólo he salido de ella en contadas ocasiones, para sentir que estoy viva. Y me volvía a meter…

Es curioso, con este proyecto me siento valiente y cobarde a la vez. Valiente porque me lancé. Cobarde por mi miedo a fracasar.

Pero fracasar es no intentarlo, ¿verdad?

Espero que os guste mi idea tanto como a mí. Ya sabéis que admito cualquier sugerencia. Buscadme en Instagram y me contáis @opositando_feliz

Quiero agradecer a Alberto que siempre me apoya y me ayuda en todo, sin él no podría. A mi hermana que confía en mi siempre, a pesar de que le doy la brasa con mis miedos a diario. A @opomamiazul porque me ha dado un buen empujón para salir de mi burbuja.

Si quieres conocer a alguien que nunca te va a dorar la píldora, ni va a decirte lo que quieres escuchar, sino lo que considera oportuno para tí, entonces…. sigue a @opomamiazul. Es lo mejor que me ha dado Instagram.

También gracias a @susanaoposita por transmitirme optimismo y apoyarme con mi proyecto.

Y gracias a todas vosotras por leerme siempre. Me siento muy acompañada en este viaje.

Un abrazo!!

Si te gusta la papelería bonita como a mí, échale un vistazo a esta caja sorpresa de papelería:

Opobox foto
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