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Mis pasos para conciliar mi familia con mi oposición…y Opobox

Cómo consigo estudiar, trabajar al mismo tiempo

Hola Opopiña, ¿cómo estáis?

Yo hoy tengo un día de esos pensativos. Me pasa a menudo que pienso demasiado. Lo hago porque no me gusta que se rompa mi brújula. Y si dejo de pensar, me dejo llevar donde quiera el viento. Y no es lo que deseo para mi vida.

Pues eso, que pensando y pensando, he reflexionado sobre lo más importante para mi.

¡Mi familia!

La familia no sólo se tiene, se disfruta. O así debería ser en mi opinión.

Por eso hoy os quiero escribir sobre conciliación. Una palabra muy usada pero poco practicada.

Conciliar estudios con familia.

Estudiar, trabajar, cuidar hogar y sobrevivir

Tengo dos hijos de 8 y 5 años. Ellos son mi vida, junto con su padre. No hay otro rato que disfrute más que el que paso con ellos. Pero, francamente, es súper difícil sacar ratos. Hay muchas obligaciones y poco tiempo.

Cuando comencé con Opobox tuve muchas dudas. Significaba que el día dejaba de tener 24 horas para tener muchas menos.

¡Qué estrés! ¡Qué trajín de vida!

Mis sábados se perdieron, y no los encontraba. Incluso comencé a sentirme mal, culpable. Cuando hablaba a mis hijos era para darles instrucciones. “Pon la mesa”, “recoge ese juguete”…

Pero eso se terminó. Decidí planificar mis tareas, de tal manera, que tuviera tiempo para ellos, tiempo para nosotros.

Estudiar y trabajar al mismo tiempo

Pasos para organizar mi vida familiar

  1. Conocer mis roles. Cada uno tiene sus propios roles. Y su propia mentalidad. Por tanto cada persona debe tener sus propias prioridades.
  2. Hacer una lista con los roles. En mi caso son: estudiante, emprendedora, madre, esposa, hija, hermana… Son muchos, ¿verdad? Creo que no sabemos todo lo que somos y hacemos hasta que no lo escribimos.
  3. Ordenar según la importancia que les damos. ¿Qué es lo que más te importa en la vida? ¿Cuáles son tus deseos? ¿Y tus preocupaciones? Según las respuestas que hayas hecho, redacta tus roles de manera ordenada, de mayor a menor importancia. Ésta sería mi lista: Madre, esposa, estudiante, emprendedora. ¿Ya tienes tu lista? Pues continuemos con el siguiente paso.
  4. ¿De cuánto tiempo disponemos? El día tiene 24 horas, eso es así. Pero no todas son efectivas. Para empezar no todo el día estamos activos. ¡Dormimos! Unos más, otros menos, pero todos necesitamos dormir para descansar nuestro cerebro. Empieza por restar aquellas horas en las que estás durmiendo (es bastante obvio, pero no siempre nos damos cuenta) ¿Trabajas fuera de casa? ¿Vas al trabajo por turnos? Resta las horas de trabajo y ten en cuenta el factor turno. Una vez que sabemos de cuánto tiempo efectivo disponemos será más fácil organizar nuestro día a día (pero ojo, siendo flexibles, la rigidez pone muchos límites)
  5. ¿De qué modo nos gusta disfrutar? ¿Con quién? Ahora nos toca decidir cómo, cuándo y con quién disfrutar la vida. Os cuento sobre mí. Mis personas favoritas son mis hijos y mi marido, mi día libre es el sábado y me gusta jugar con ellos. Así que, el sábado, salvo que algo mega importante se interponga, mi tiempo es para mí y mi familia. Por supuesto entre semana también paso tiempo con ellos, y tiempo de calidad. Comer todo juntos, sin tele es tiempo de calidad. Contar cuentos a mis hijos por la noche, es tiempo de calidad. Cocinar con ellos, con mucha precaución, es tiempo de calidad.

Conclusiones

En definitiva, si nuestros trabajos o estudios (o ambas cosas) no nos lo ponen fácil… tenemos que buscar la mejor manera de pasar el tiempo para nosotros.

La vida es algo más que pasar el día, o sobrevivir. Si la vida nos regala gente maravillosa, busquemos la manera de disfrutarla y aprender de ella.

No hacerlo, supone un estancamiento, no evolucionamos, no crecemos, no nos sentimos realizados.

¿Tienes responsabilidades?

¡Claro que sí! Pero no dejes que tu vida se convierta en una responsabilidad, haz que sea un sueño vivido.

Gracias por leerme siempre.

Un abrazo!!

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Opobox Agosto
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Cómo me anima la papelería a estudiar mi oposición

Cómo me motiva la papelería bonita para estudiar mi oposición

Hola Opopiña.

¿Cómo estáis? He estado bastante tiempo sin pasar por aquí. Muchas obligaciones, y poco tiempo material.

¿Qué os voy a contar a vosotras?

El caso es que estaba en casa, leyendo tranquilamente, cuando al levantar la vista del libro me topé con cajas llenas de artículos de papelería. Muchísima papelería. Cientos de bolis, libretas,….

A mí me pasa que si como muchos días seguidos la misma comida, me aburre y termino por cogerle manía. Pues, oh sorpresa, con los bolis cuquis no me pasa. Más bien al contrario. La papelería bonita, y no tan bonita, es motivación.

Sitios donde encontrar motivación

Sitios donde encontrar motivación

He leido muchísimos libros de motivación, desarrollo personal, autodisciplina. Y me han resultado muy útiles para estimularme, para seguir la carrera hasta la meta. Por ejemplo, los libros de Robbins son enriquecedores y te ayudan a continuar luchando viendo tu meta a largo plazo, y dando pequeños pasos. Más adelante os escribiré para contaros que libros son los más importantes para mí en esta materia.

También he visto muchos vídeos en Youtube, conferencias de grandes motivadores. Sergio Fernández, es un ejemplo. Ellos hablan de nuestra misión en la vida, de que conocerla es la mejor manera de tener ganas de seguir.

Obviamente, tanto los libros como la oratoria motivadora, tienen mucha razón. Aunque dependediendo de las prioridades y mentalidad de cada persona, tienen más o menos razón.

Aquí viene mi gran pregunta. ¿Cómo podemos tener ganas de estudiar un día nublado para nosotros?

Encuentro motivación en la papelería bonita

Encuentro motivación en la papelería bonita

A veces, mi motivación diaria para estudiar, está en estrenar un simple boli. No tiene porque ser caro, me basta con que sea de propaganda. Es el hecho del cambio lo que me da impulso. Desde pequeña me pasa esto. Ya sabéis que mi mes favorito es Septiembre, el mes de la vuelta al cole y de estrenar cuadernos, libros, bolis, lápices…. ¡Qué maravilla!

A parte de romper la monotonía con cambio de artículos de papelería, dar colorido a mi escritorio también me encanta. Estudiar leyes es súper aburrido. Las leyes son sólo negro sobre blanco. Letras y más letras. Estar un ratito delante de ellas es un aburrimiento (al menos para mí), estar horas puede ser un suplicio. Por eso tengo muchísimos rotus o marcadores de todos los colores y de todas las marcas. Con mensajitos motivadores. Me gustan muchos, pero mi favorito es Stabilo. Aunque ahora he descubierto los MP pastel y me han encantado. No puedo vivir sin ellos (exagero un poco, pero me encantan!)

Por todo esto, los perfiles de Instagram en los que ponemos nuestros instrumentos de estudio son tan tan motivadores. No sólo se trata de que contemos nuestra experiencia, sino de que mostremos nuestras cosas chulis. Lo cierto es, que para mi, fueron un gran descubrimiento los perfiles de Opogramers o Studygramers.

Tener este vicio en común con muchas chicas me encanta (y con algunos chicos, aunque muchos menos)

Si queréis podéis contarme como os llamáis en InstaGram. Me encantaría ser vuestra follower. Estoy segura de que sería muy enriquecedor seguiros. Yo soy @opositando_feliz como ya sabéis.

He de decir que soy una gran privilegiada, porque a parte de mi motivación para seguir opositando, los artículos de papelería chuli son parte esencial de Opobox. Mi gran proyecto. OMG, ¡mi vida gira entorno a la papelería!

Acepto todas vuestras sugerencias en cuanto a marcas, colores, puntas…. Tooodo consejo en este terreno es bienvenido.

Gracias por leerme! Un abrazo

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Opobox Agosto
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Los mayores beneficios que he obtenido de salir de la zona de confort

Cómo salir de la zona de confort

Hola opopiña.

En el post de hoy quiero hablaros, como dice el propio título, de mi mayor acierto: mi salida de la zona de confort. Todos tenemos una zona de confort, en la que creemos que estamos cómodos.

Incluso puedo decirte que, cuando tuve una depresión bastante gorda, yo estuve cómoda. Y preferí estar en esa zona de confort de la enfermedad, que curarme y enfrentarme a la vida.

Durante muchos años, casi toda mi vida, corrí riesgo cero en la mayoría de las áreas de la vida. Pero siempre he sido curiosa.

Me he cuestionado cientos de veces el sentido de la vida. Nunca tuve claro cuales eran mis sueños o mi misión en este mundo. Estoy convencida que todos tenemos una misión. Grande o pequeña. Da igual. Es nuestra misión.

Cuestionarme estas cosas me quemaba. Dejar pasar el tiempo y mi vida con él, no era lo que deseaba. Pero mi rutina me engullía. Mi miedo a los cambios no ayudaba a dar el paso. Y es que, como ya sabéis, el miedo paraliza.

Y ¿qué ocurría? Pues que era feliz a medias. Y.. ¿a quién le gusta quedarse a medias? ¡A nadie!

Ver pasar los días, uno tras otro, sin hacer nada más que lo que la rutina dicta o lo que los demás esperan, es agotador.

Mi día a día se basaba en mi hogar, mis hijos, mis estudios.. ¡Pero eso ha cambiado!

Opopiña opobox

¿Cómo salir de la zona de confort?

Para empezar os contaré, que hace doce años dí un paso enorme. A pesar de mis miedos, viajé de Madrid a Barcelona para comenzar mi vida junto al que hoy es mi marido.

Me fui sin trabajo, sin prestación por desempleo y con muy poco dinero ahorrado.

¡Me tiré a la piscina de cabeza! Dejé a mi familia para convivir con un hombre, del que estoy muy enamorada, pero del que en aquel momento conocía muy poco.

¡Acerté! Vaya si acerté… Es el hombre de mi vida, y el creador de mis dos grandes sueños: Mateo e Isabel.

Viví en Cataluña durante siete años. Volví a acomodarme. Con mi trabajo en una tienda de lencería y mi marido, tenía suficiente para “vivir”.

Pero después de un tiempo acomodada, empecé, de nuevo, a darle vueltas a las cosas. A lo que quiero hacer con mi vida.

Y así, reflexionando mucho, me di cuenta de que me aburría. Pensé que la vida es mucho más. Y que es muy corta para tirarla a la basura en la comodidad. Y ahí fue cuando comenzó mi proceso de crecimiento.

Primer paso para salir de la zona de confort

El primer paso, y más importante, fue darme cuenta de que necesitaba algo más que mi marido y mis hijos para vivir una vida plena. Que lo que tenía me contentaba, pero me faltaba algo.

Que conste que adoro a mi familia y que haría cualquier cosa por ellos. Pero, como dije antes, soy una mujer inquieta, sobre todo mentalmente.

Es un paso tan básico que parece muy obvio y lógico, ¿verdad? Pero no lo es tanto. Muchas veces nos dejamos arrastrar por la rutina, por tareas que asumimos casi sin darnos cuenta.

Cuando mi mente hizo “clic” empecé a salir de mi comodidad. Leí en un libro de Rafael Santandreu que para ser feliz, de verdad, tenemos que sentir cierta incomodidad de vez en cuando.

Evitar la zona de confort

¿Qué hice para salir de mi incómoda zona de confort?

La respuesta a esta pregunta es: emprender. Soy muy miedosa. Siempre he buscado la seguridad. Económicamente también. Por eso siempre trabajé por cuenta ajena y por eso estudio una oposición. ¿Hay algo más seguro que ser funcionario?

Pero hizo acto de aparición en mi vida Opobox. Ya sabéis que surgió de mi adicción a la papelería. Y me está haciendo muy feliz.

En realidad lo que me hace feliz es sentirme realizada al vencer mis miedos. Miedo a fracasar, miedo a que no os guste, miedo a hacer algo mal.

Pero destrozar estos miedos me da una satisfacción tremenda. Así que por el momento mi zona de confort tendrá que esperar.

Prefiero vivir esos nervios de no saber con claridad que pasará o que no pasará. Prefiero aprender un montón de cosas nuevas aprendiendo, que quedarme igual siempre.

No sé que paso puedes dar tu para salir de donde estás. Pero si tienes dudas, si te planteas tu felicidad, si te aburre tu rutina… te digo que no tienes que acoplarte a ella. Tú y sólo tú mandas en tu vida. Da el paso. Y busca tu plenitud.

¡Qué no pasemos por este mundo de puntillas!

Para dejar un legado, hay que hacer cosas difíciles, o que nos parecen difíciles, saliendo de la zona y explorando lo que tenemos alrededor. No siempre está tan lejos como crees.

¡Mucho ánimo! Ya sabéis donde encontrarme si queréis que os apoye.

Gracias por leerme siempre!



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Opobox Agosto



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¿Qué es el time blocking y cómo me ayuda a opositar y emprender al mismo tiempo?

Que es el time blocking

Hola opopiña.

¿Cómo estáis? Hoy quiero hablaros del método que uso hace unos días para administrar mi tiempo.

Como muchas ya sabéis soy madre, ama de casa, opositora y ahora he añadido Opobox a mi día a día. Estoy segurísima de que a vosotras también os faltan horas durante el día. Si además sumamos mi falta de foco, la cosa se pone difícil.

Cuando algo me ilusiona, y es el caso de Opobox, suelo dejar de lado lo demás (casi todo). En este caso me dí cuenta de que no estudiaba el tiempo que yo misma estipulé con anterioridad.

Afortundamente para mí, mi marido es el organizado del matrimonio, y me habló del método de gestión del tiempo llamado Time Blocking.

¿Qué es el método Time Blocking?

¿Recordáis los horarios que nos daban las profes en el cole?

Pues más o menos, esa es la definición del método, de manera muy resumida.

Consiste en dividir o separar el día en bloques de tiempo, asociando cada bloque a una tarea distinta.

Voy a ponerte un ejemplo con mi día a día. Mis tareas diarias son, básicamente: tareas del hogar y niños, estudiar la oposición, estudiar un grado de Teología y Opobox (cuando no surge algo más).

Para las faenas que necesitan más de mi concentración soy más productiva por la tarde. Pues bien, yo dividí mi día así: estudio de 4 a 7 de la tarde, limpio y organizo la casa de 9 a 11 de la mañana, de 12 a dos del mediodía estudio teología y vuestras cajas las preparo de siete y media de la tarde en adelante.

Esta es la base de mi Time Blocking. Si surge algo, soy flexible y lo introduzco. Pero en la medida de lo posible no me salgo de mis bloques.

Cómo te ayuda el time blocking

Ventajas del Time Blocking

  1. Somos más proactivos. No nos dejamos llevar por el tiempo, sino que nosotros lo controlamos. Planificando bien los bloques, somos dueñas de nuestro día.
  2. Somos más productivas. Al marcar unos horarios para cada tarea aumentamos la concentración evitando distracciones (aunque las madres sabemos que no siempre es posible evitar que nos “molesten”)
  3. Tenemos más energía mental, y por tanto, más energía física. Ambos aspectos de nuestra vida se retroalimentan. Apuntando, en papel o en dispositivo, las tareas que tenemos que hacer liberamos nuestra mente. Ya no tenemos que estar pensando que tenemos que hacer en cada momento. Esta ventaja es la más útil para mí, porque es la que más me ayuda a concentrarme o poner foco en lo importante y no en lo urgente.
Como usar el Timeblocking

Consejos para realizar tu Time Blocking

El Time Blocking me ha venido genial, pero he tenido en cuenta cosas para realizarlo. Os las explico:

  1. He dado un color específico a cada tarea. Ya sea que lo hagas en papel o en cualquier dispositivo, ponle colorines. Yo siempre fui una romántica que usaba papel, pero ahora uso la agenda eléctronica de @srta_opositora. Podéis encontrar muchas agendas súper chulas y útiles en su web “The Pink Pomelo”. Mi marido usa el calendario de Google. Dejo claro con esto que él no es un loco de las cosas guays, es bastante práctico.
  2. Deja espacio para tu vida personal. ES muy importante que, a pesar de nuestros muchos trabajos pendientes, podamos tener tiempo para disfrutar de la familia, amigos, una buen libro… Si no dedicamos también tiempo a lo que más nos gusta o nos apetece, no sólo bloquearemos las tareas en bloques sino que también bloquearemos nuestra mente y no rendiremos igual.
  3. Piensa en que momentos del día eres más productiva y planea en que momento hacer una cosa u otra. Como te dije antes, yo las tareas en las que tengo que esforzarme intelectualmente, las dejo para la tarde. Si me pusiera un bloque de estudio por la mañana estaría perdiendo el tempo. ¿Tú cuándo estudias mejor? Piénsalo y serás mil veces más productiva.

¿Cómo ha cambiado mi vida?

Quizá decir que ha cambiado mi vida suena un tanto exagerado, pero lo cierto es que sí ha cambiado cosas de mi vida. Soy muy desordenada, lo confieso. Y mi desorden no se da sólo en mi escritorio, también en la manera de planificar todo lo que tengo que hacer.

Casi siempre voy de una cosa a otra sin terminar ninguna. Me pasa amenudo que me pongo a estudiar, y recuerdo que la lavadora terminó, y me levanto a tender. Desconcentrándome totalmente.

Ahora con este método lo llevo mejor. No lo hago perfecto. Pero estoy evolucionando muy positivamente. Y, ¡oh sorpresa!, en realidad tengo más tiempo del que creía que tener.

Os animo a intentarlo. Vereis que mejorará vuestro rendimiento en todas las áreas de tu vida. Cuéntame como te va cuando lo pruebes.

Gracias por leerme siempre!! Un abrazo



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Opobox foto



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¿Por qué soy una loca de la papelería?

Caja de Opobox

Hola opopiña.

¿Cómo estáis? Yo estoy muy feliz. Estoy estudiando un poco menos, pero sigo feliz. Ya aprendí a ser flexible. Ahora tengo que aprender a poner foco.

Hoy me apetece mucho hablaros de mi relación con la papelería. Corro el riesgo de que creáis que estoy un poco loca, pero como ya lo sabéis, no me importa confirmarlo.

Siempre os cuento que soy adicta a la papelería bonita. Y así es. Tengo miles de bolis, de rotus, de libretas. Muchas sin estrenar. Soy una friki total. Si lo miramos así, de manera tan simple, parece una frivolidad innecesaria.

Pero en mi caso es un poco más profundo. Mi pasión por este tipo de artículos viene de lejos.

Siempre fui una niña tímida, atípica. No me gustaban los juegos que les gustaban a los demás niños. Cuando mis amigos jugaban a la comba, yo me ponía a leer o a jugar al ajedrez con el OTRO “empollón” de clase. Sí, yo era súper empollona. Cuando llegaban las vacaciones, lo primero que pedía a mi madre, eran cuadernillos Rubio de cálculo. No os digo más…

El caso es que comencé a apartarme un poco de los demás niños, por miedo al rechazo, por si no entendían que me gustara más leer que la comba. Cuando llegaba Septiembre, llegaba el suplicio de volver al cole. No por estudiar, sino por relacionarme con personas con las que yo pensaba que no encajaba. Quiero dejar claro que no sufrí “bullying”. Era yo quien me apartaba.

La papelería me salvó de Septiembre

Entonces decidí que Septiembre no iba a ser un mes malo, sino el mes en que estrenaba mis libros, cuadernos, bolis… Así comencé a adorar la papelería.

¿A alguien no le gusta el olor a nuevo de los libros? ¿O escribir en la primera hoja de un cuaderno? Para mi es un placer.

De adulta, la cosa ha cambiado poco. Sigo siendo atípica, o así me considero yo. Soy tímida, no me gustan las multitudes, prefiero leer a salir, no me gusta el maquillaje…

Como veis no tengo grandes caprichos. Los dos únicos caprichitos que tengo son los libros y la papelería.

Sigo refugiándome en la papelería chula. En los bolis nuevos encuentro motivación. En una libreta por estrenar, encuentro una historia que escribir.

Ningún regalo me hace más feliz que cualquier artículo de papelería. Afortunadamente, en mi casa lo saben. Y por mi cumple o Navidad siempre cae alguna cosilla.

Yo voy a un centro comercial y no puedo salir sin alguna cosita… Sobre todo si tengo algún momento de bajón anímico.

Y ahora, opositando, creo que me merezco darme estos caprichos!! Son muchas horas delante de apuntes. Sentada, mirando el mismo paisaje cada día, el negro sobre blanco de las leyes.

¿A qué es mejor mirar las leyes llenas de colorines? Obvio!!

Opobox, mi gran reto

Un día de estos tontorrones, pensando mucho, se me ocurrió que me encantaría recibir, de vez en cuando, unos cuantos bolis, clips, rotus…

Busqué por internet y no vi ningún sitio donde hicieran este tipo de regalos.

Pensé: “¡A mis opocompis les gustaría tanto como a mí! ¿Por qué no hacerlo yo?” Y obtuve cientos de respuestas en mi mente, ya que mi naturaleza no es especialmente emprendedora. No me gusta mucho el riesgo.

Inmediatamente después me pregunté: “¿por qué puedo hacerlo yo?” Y obtuve una única respuesta.

¡Porque lo haría con mucha ilusión sabiendo que hay muchas más locas de la papelería a parte de mí!

Al fin y al cabo, la ilusión y la pasión, son los sentimientos más importantes para empezar y perseverar en lo que hagamos.

Por encima de mi ilusión, pensé en la vuestra, abriendo la Opobox. Somos una comunidad de adictas a la papelería. Sólo nosotras nos comprendemos.

Así que, aquí me tenéis, fuera de mi zona de confort. Donde llevaba metida 40 años. Sólo he salido de ella en contadas ocasiones, para sentir que estoy viva. Y me volvía a meter…

Es curioso, con este proyecto me siento valiente y cobarde a la vez. Valiente porque me lancé. Cobarde por mi miedo a fracasar.

Pero fracasar es no intentarlo, ¿verdad?

Espero que os guste mi idea tanto como a mí. Ya sabéis que admito cualquier sugerencia. Buscadme en Instagram y me contáis @opositando_feliz

Quiero agradecer a Alberto que siempre me apoya y me ayuda en todo, sin él no podría. A mi hermana que confía en mi siempre, a pesar de que le doy la brasa con mis miedos a diario. A @opomamiazul porque me ha dado un buen empujón para salir de mi burbuja.

Si quieres conocer a alguien que nunca te va a dorar la píldora, ni va a decirte lo que quieres escuchar, sino lo que considera oportuno para tí, entonces…. sigue a @opomamiazul. Es lo mejor que me ha dado Instagram.

También gracias a @susanaoposita por transmitirme optimismo y apoyarme con mi proyecto.

Y gracias a todas vosotras por leerme siempre. Me siento muy acompañada en este viaje.

Un abrazo!!

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Cómo mejorar tu productividad con esquemas

La importancia de hacer esquemas

Hola opopiña.

¿Cómo estáis? Hoy vengo a hablaros de mi principal modo de estudio: los esquemas!!

Todos sabemos que hay muchas maneras de estudiar. Unos hacen resúmenes, otros repiten como “loros” los artículos (a veces a mí me salen plumas de tanto repetir), otros hablan en alto para un público formado por peluches y algún vecino que tenga la ventana abierta.

Todos los métodos son muy válidos. Pero yo estudio más a través de esquemas o mapas conceptuales.

Es verdad que esquematizar una ley puede ser bastante tedioso, laborioso, o como quieras llamarlo. Dentro de las leyes existen títulos, dentro capítulos, dentro de ellos secciones… ufff sólo de pensarlo me vuelvo loca.

Pero merece la pena esforzarse un poco y dedicar el tiempo necesario para tener nuestro ¡súperesquema!

¿Por qué es imprescindible hacer esquemas?

Desde que tengo memoria, mejor dicho uso de razón, porque memoria tengo muy poca, no estudio de otra manera que no sea esquematizando los temas. Sin su ayuda me resultaría imposible memorizar o interiorizar tantos conceptos.

Además, el hecho de tener un esquema o mapa conceptual, favorece que tenga una visión global del tema, lo que me sirve para repasar, todos las veces que necesite, el temario, de manera muy simple.

Puedo hacer esquemas de un tema entero o de algunas secciones. Yo siempre, o casi siempre, los hago de secciones de temas. Los temas son muy extensos, en ocasiones, y me resulta más sencillo y productivo escoger porciones que engloben un contenido concreto.

Porqué hacer esquemas

Qué pasos sigo para realizar un esquema

Cada estudiante tiene su manera de preparar el temario. Pasa lo mismo con el modo de realizar esquemas. ¡Os cuento los pasos que sigo yo!

  1. Leo el tema completo y de un tirón. Se trata de hacer una lectura superficial y rápida del tema. Simplemente consiste en saber sobre que habla el tema o la ley, o lo que sea que estudies.
  2. Lectura más pormenorizada o profunda. Después de la primera lectura rápida, vuelvo a leerlo más detalladamente y por porciones. En esta lectura presto mucha atención e intento comprender lo que veo.
  3. Después de leer y leer, vuelvo a…. leer. Pero esta vez subrayando lo más importante. No uso un código muy difícil ni concreto de colores. El único criterio que sigo, sí o sí, es que lo subrayado en amarillo es siempre lo más importante.
  4. Escribir sólo los conceptos realmente importantes. Ahora toca lo mejor. Plasmar lo esencial en un esquema. Es importante no divagar, perderse en definiciones que no hacen nada más que aportar, lo que vulgarmente se llama paja. Yo relaciono los conceptos con flechas o llaves. A veces cuadros. Lo que importa de esta fase no es que quede bonito (aunque si queda chulo es mucho más visual). Lo que debemos perseguir es entender lo que escribimos. Es decir, que durante todo el proceso de elaboración hayamos ido absorviendo el tema. Con un vistazo que demos al mapa sabremos de que va la historia y podremos repasar más rápido. No olvides tener todos los colores que tengas al lado. Estoy segura que te encantará subrayar, redondear, hacer bocadillos, llaves… Además de que queda más bonito, ayuda a la memoria fotográfica a retener datos.
Cómo hacer esquemas

Cada maestrillo tiene su librillo

Hay personas que piensan que hacer esquemas es perder el tiempo. Lo respeto, obviamente, cada uno tiene su manera de estudiar. Pero no estoy de acuerdo. Para mi los mapas son esenciales.

No se trata sólo de escribir, más o menos chulo, los conceptos más esenciales de cada tema. Sino que el proceso de elaborarlo, es ya en sí mismo, ¡estudiar!

Mi principal objetivo no es el esquema, sino comprender a través del proceso. Como todo en la vida, no es el fin, sino el proceso lo que importa.

Yo tengo carpetas sólo para los esquemas. Y los tengo organizados por temas y fechas. Porque a veces puedo hacer varios esquemas de un mismo tema. Ya que si cojo el tema más de una vez, probablemente considere criterios distintos en cuanto a la importancia de los conceptos a resumir.

¿Nunca has realizado un esquema? Estoy segurísima de que sí. Pero si la respuesta a mi pregunta es negativa, te invito a que lo hagas. Verás que es muy favorable para estudiar bien.

Si quieres que hagamos un esquema juntas, escríbeme al correo de esta web o en mi InstaGram @opositando_feliz. Estaré encantada de estudiar contigo.

Un opoabrazo!!! Gracias por leerme siempre





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Aprendizajes de Instagram para mi oposición

Aprender en Instagram sobre oposiciones

Hola opopiña.

¿Cómo estáis?

Yo genial, porque tras tres meses de espera, por fin tengo mi colchón nuevo. ¡Bendita Fase1! Es esencial descansar bien para poder estudiar. Ahora dormiré bien y no me dolerá la espalda.

¡La espera mereció la pena!

Hoy os quiero hablar de lo que voy aprendiendo de Instagram. Todas las redes sociales son comunidades llenas de gente, muy distinta entre sí, de la que aprendo y desaprendo muchas cosas, con la mente bien abierta es fácil. Pues bien… yo he aprendido (o estoy haciéndolo) a no juzgar.

Qué aprender de Instagram

No juzguemos, sin antes mirarnos en el espejo

Instagram, al fin y al cabo, no es más que una galería de fotos. Unas más reales, otras más preparadas, otras más de postureo. Pero sólo fotos. ¡Vale! ¡Sí! Tienen pequeños textos al pie de foto. Pero lo que quiero decir es que Instagram sólo capta instantes, dentro de 24 horas que tiene el día. Los instantes que, las personas que hay detrás de las cuentas, quieren mostrar.

¿No os ha pasado alguna vez que habéis pensado de manera errónea de personas en Instagram?

¡A mi sí!

Cosas como: “ya será menos, es imposible que estudie tantas horas” o “sí, claro, yo voy y me creo que esté todo siempre tan ordenado en su opozulo”

O por el contrario has podido pensar: “Me encantaría tener su fuerza de voluntad” o “que escritorio tan bonito, ¡lo quiero!”

Yo me he dado cuenta de que todo es un error, que termina haciéndonos daño. Porque de una manera u otra nos comparamos y las comparaciones son odiosas.

Somos personas únicas, con nuestra manera de ser, de pensar y de vivir. No más correctas, pero sí distintas.

Opomamiazul

Aprendiéndo de mano de Laura

Laura, Laura… Quién es Laura, te preguntarás. Pero seguro que si digo @opomamiazul no tendrás ninguna duda de a quien me refiero.

Laura es quien está detrás de @opomamiazul. Por cierto, os recomiendo que veáis un directo que hicieron @unatsmolona y ella. Merece la pena. Las conoceréis mejor. El vídeo lo tenéis en el instagram de @unatsmolona con el nombre “Resiliencia”.

A lo que iba… Laura es una mujer fuerte, alegre, madre de dos pollitos a la que la vida un día decidió darle una bofetada. Lejos de hundirse, aceptó con fuerza y entereza la noticia. Su reacción fue informarse y formarse en todo lo relacionado con esta noticia para que su familia tuviera una vida genial. Y estoy segura que lo está consiguiendo.

Sus hijos y ella son uno, inseparables. Con nadie podrían estar mejor que con Laura. Siempre le digo, que ella es su madre porque no podían tener otra mejor.

El destino les unió porque están hechos para vivir pegados. Sólo ella puede darles lo que necesitan.

Pero además, es una mujer independiente, que no ha dejado de luchar por su sueño: su plaza (más tarde o más temprano la conseguirá, porque la merece).

Todos vemos como se levanta a las tres de la madrugada en su genuino “Turno de la muerte”.

Laura decidió publicar en su Instagram, cuando se levanta, cuanto estudia, cuando le interrumpen los niños sus momentos de paz opositoril.

Y ha servido de apoyo y motivación a muchas personas, incluida yo. Pero eso no nos da derecho a ponerla en un pedestal si ella no quiere o a juzgarla negativamente.

Gracias a ella he aprendido a no juzgar ni idolatrar a nadie sin ponerme en sus zapatos (cosa muy complicada, por cierto).

Porque una simple foto o minitexto no es suficiente para conocer o saber como es su día a día. Tiene mucho amor que dar a los suyos y mucho sentido del compromiso. Pero no tiene súper poderes, más allá de su fortaleza mental. Estoy segura de que tiene tiene debilidades, flaquezas, momentos malos, momentos en que necesita callar, momentos en que necesita ser escuchada. Sus momentos. Momentos que todo el mundo debe respetar y tolerar.

¡Hasta Superman tenia momentos malos si veía Criptonita!

Yo conozco un poquito a Laura, puedo decir con alegría que la considero mi amiga porque me ha ayudado en momentos difíciles y me ha abierto los ojos con algo que sólo ella sabe. Por eso no la idolatro ni la juzgo, la quiero y la admiro.

Sobre todo la quiero porque un día destrocé su riquísima receta de lentejas, y sigue hablándome!!! Es una bella persona, porque confundir el orden de los ingredientes en sus lentejas, es motivo más que suficiente para negarme la palabra…..

Consejo importante sobre Instagram

Todo lo que escribí antes, se puede extrapolar al resto de cuentas de Instagram. Yo sigo a muchas, la mayoría mujeres, opositoras y madres. Todas tienen sus cosas buenas y sus cosas malas. Igual que todo el mundo.

No podemos exigir a los Instragramers que tengan días estupendos siempre, que pongan fotos chulas y textos que nos motiven a diario. Dejemos de juzgar, dejemos de exigir, dejemos de idealizar. Y empecemos a ver lo bueno y exprimirlo. Y ver lo malo, y comprenderlo.

De Instagram podemos obtener cosas muy valiosas si lo usamos con la actitud correta.

Un opoabrazo!!! Gracias por leerme siempre





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Encuentra la motivación para estudiar una oposición

Descubre tu motivación para estudiar una oposición

Hola opopiña.

¿Cómo estáis?

Espero y deseo que muy bien. Lo importante es nuestra actitud ante la vida y sus circunstancias. Pregunté en Instagram sobre que os apetecía leer en mi post, y varias me preguntaron por mi apoyo. Quieren saber en que me apoyo externo a mí.

Mi familia es mi gran bastón

Opositar es una decisión difícil de tomar, pero no sólo para nosotras, también para nuestras personas más cercanas. Por eso dejar claro desde el principio qué cosas necesitamos de los demás, es importante.

Cuando yo empecé a estudiar le expliqué a mi marido que nuestras rutinas cambiarían, que iba a necesitar un tiempo extra para mí y mi oposición. Soy muy afortunada porque lo comprende perfectamente y me da sostén cada día. Si un día me ve de bajón, me levanta.

En cuanto a mis hijos, a pesar de ser dos niños de cuatro y siete años, han sido capaces de entender que mis estudios para mí son importantes, tanto como su cole para ellos.

Han asimilado que mis horas de estudio son esenciales, tanto como el trabajo de su padre fuera de casa. Por eso, y a pesar de ser niños inquietos, hacen todo lo posible para que pueda seguir con mi motivación. Están acostumbrados a verme entre libros.

Motivación para estudiar

Amigos, pocos pero muy buenos

Ya me conocéis un poquito, y quizá os habéis dado cuenta de que soy una persona muy sentimental y que no llamo amigo a cualquier conocido. Para mí la amistad es algo recíproco. La generosidad y confianza se debe dar por las dos partes. Por eso tengo pocos amigos, pero buenísimos. Pongo la mano en el fuego por ellos sin pensar.

Ellos también me apoyan, y yo me aprovecho de ello para estudiar día a día. Confían tanto en mí que a veces siento presión. Pero presión de la buena. Como la que sienten los futbolistas cuando juegan en su campo. Presión que hacen que me crezca y me imagine en mi puesto de trabajo de aquí a unos años (o el tiempo que sea)

Libros motivacionales, esos grandes desconocidos

¿Nunca te ha pasado que has leído un libro y te ha tocado la fibra?

¡A mi sí! Soy de la opinión de que un buen libro puede cambiarte la actitud frente a la vida si lo lees con la mente abierta y dispuesto a aplicarlo.

Os cuento que libros me han ayudado a mi. “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva” de Stephen R. Covey. “El monje que vendió su ferrari” de Robin Sharma. Y alguno más. Cada uno tiene sus propias enseñanzas. Enseñanzas distintas. A mi me han ayudado, sobre todo, a relativizar y a darle importancia a mis sueños por encima de muchas otras cosas.

Dar sentido a la oposición, es dar sentido a estudiar, y por tanto darlo a nuestro día a día.

Cómo instagram me puede ayudar a opositar

La familia de Instagram

¿No os pasaba en el cole que estudiabais mejor en grupo? A mi me ponían a los que menos estudiaban a mi lado, para que les entrasen ganas de estudiar. Sí, era una empollona de mucho cuidado.

Pues con Instagram a mi me ocurre el mismo efecto. Por eso en Septiembre de 2019 me abrí un perfil de Instagram. Empecé siguiendo a algunas cuentas y compartiendo mis ratos de estudio. Y al final se ha creado la opopiña. Mi opopiña. Gente con la que me siento agusto y me ayuda a seguir adelante en la oposición.

“Rodearme” de personas con los mismos objetivos y circunstancias, o al menos muy parecidas, me ayuda a estudiar. Hay varias cuentas que me motivan mucho, os pongo algunas. @opomamiazul, @susanaoposita, @cio_321, @opusicion, @sheila.studyplanner. Y hace poco sigo a @opohacienda, con quien estudio la Constitución. Unéte a nosotras. La consti se hace más amena estudiando juntas. ¡Te lo digo yo!

Detrás de estas cuentas hay personas maravillosas, grandes ejemplos. Cada una de una manera. Unas como opomamis valientes. Otras han dejado de lado sus ciudades, amistades… por su sueño. Todas admirables, sin duda.

La alegría de escribir en Opobox

Una de mis grandes motivaciones externas, comunicarme con vosotras en este blog. Me siento genial contándoos mis cosas. Mis problemas, mis libros favoritos, mi rutina, mi organización. Si no tenéis blog, os recomiendo que lo hagáis.

Desde que escribo los post semanales siento que tengo más “amigas”, porque tengo la sensación de que cada día os conozco un poco más. Me hace muchísima muy ilusión ayudaros, tal y como me decís en los correos que me mandáis. Ayudar, ayuda. Motivar, motiva.

Espero que sigais a tope estudiando y vuestra motivación siga siempre presente. Y si veis que algún dia flojea, parad, reflexionad, visuaizar el objetivo y esperar que vuelva. No tardará. La motivación a veces se hace de rogar, pero si teneis paciencia no tardará.

Gracias por leerme siempre! Un opoabrazo





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La trastienda de Opobox

Crecimiento personal

Hola opopiña.

¿Cómo estáis?

Espero que súper bien. Como ya os he dicho en mi Instagram, esta semana estoy leyendo un libro que se llama Autoboicot. Trata sobre como nos ponemos trampas nosotros mismos, y como, la mayoría de las veces pensamos que las trampas vienen del exterior.

Por eso, como ejercicio de superación y para que me conozcáis voy a contaros quien soy.

¿Quién es Ángela?

Ángela es sólo un nombre

Que me llamo Ángela, tengo dos hijos y un marido maravillosos y que oposito, ya lo sabéis. Pero estas cosas no me definen. Por mucho que adore a mis hijos o a Alberto, soy una persona distinta a ellos.

Me voy a abrir, o lo voy a intentar, lo máximo posible. Quiero que conozcáis a

la mujer, no al Instagram o al blog de Opobox.

Soy una persona que tiende a la melancolía, y por tanto a la tristeza. He pasado por varias terapias, incluso he tomado pastillas antidepresivas. Pero me he dado cuenta de que “estar bien o estar mal” es una decisión que primero debo tomar yo. Y después un psicólogo podrá ayudarme, antes no.

Mi adolescencia no fue igual que la de la mayoría. No salia y entraba, no me apetecía conocer gente. Prefería leer libros sin parar. Era la “rara” de la familia. A los 13 años tuve una depresión bastante gorda, que me costó superar. Soy muy autoexigente.

Siempre he tenido miedo a mostrar mis debilidades y mis sentimientos. Creedme si os digo que escribir este post tan personal me está costando un mundo. No descarto soltar alguna lagrimita… (soy llorona)

Odio tener que asimilar el dolor de las personas que quiero. Lo odio mucho. Siempre que alguien lo pasa mal quisiera cambiarme por él o ella. Y entonces la impotencia se convierte en tristeza. Y desde la tristeza ¿quién puede ayudar? Nadie. Pues eso me pasa a mi. Que quiero mucho, pero no siempre sé querer bien.

Aunque hago más grande lo negativo que lo positivo, os voy a decir tres cualidades positivas, porque no todo es negativo.

Soy una mujer inteligente, porque me rodeo de personas inteligentes, de las que intento aprender todo. Soy muy entregada porque si alguien me necesita me abandono y salgo en su ayuda. Y soy valiente porque puedo arriesgar todo por el bienestar de mi gente.

Autoboicot, de Bernardo Statmateas

Os he dicho mil veces desde que escribo el blog, que me apasiona leer. Y he decidido leer libros que me ayuden a salir adelante, a aprender a ser feliz y a quererme. He leído algunos libros, pero pocas cosas apliqué de ellos.

Este libro, Autoboicot, será mi bautizo en el proceso de evolución.

En el libro he podido leer que las aptitudes de una persona es un porcentaje muy bajito de lo que necesita para ser feliz. Es decir, yo dije antes que soy inteligente.

Este rasgo no tiene importancia si no tengo actitud. ¿De qué me sirve ser inteligente si no me quiero? ¿Puedo ser feliz solo siendo inteligente? Statmateas deja claro que no.

Tenemos que tomar la decisión de tomar las riendas de nuestra vida. Como él dice: hay más responsabilidad en la libertad, que en la esclavitud.

Otra cualidad mía, que mal usada puede hacer daño según Statmateas, es la entrega. ¡Cuidado! El autor no dice que seamos egoístas. Dice que aprendamos a querernos.

Prestar atención a las opiniones de los demás, respetarlas, pero no compartirlas si no queremos. ¡Qué la opinión de nadie guíe nuestros pasos a la felicidad!

¿Quieres vivir tu felicidad o la de los demás? No es fácil, pero tampoco imposible. Si estás en alguna circunstancia similar, yo te acompaño.

Otro error que cometía (gracias a mi marido voy cambiándolo) es soñar en pequeñito, pensar que las proyectos grandes son para otros, rendirme a la mínima opinión negativa.

En Autoboicot pone que utilizamos las opiniones negativas de personas, que quizá ni no nos conozcan, como excusas para no trabajar en nuestro sueño. Sea el que sea. ¡Y es verdad! Yo lo hago. En realidad es una trampa que yo misma me pongo.

Nadie lo hace, sólo yo. He decidido no volver a poner trampas. Estoy segura que va a ser un proceso lento, y que alguna trampa tendré que esquivar. Pero lo importante es mi compromiso con la decisión.

Autoboicot

La vida es mucho más que cuatro fotos bonitas

Ahora que he mostrado mis debilidades, mis errores, mis miedos, mi corazón y mi mente tramposa, me siento mejor. Este ejercicio me sirve para dar un pequeño paso, pero importante. Gracias por ser partícipes.

Detrás de las fotos de Instagram hay personas, vidas con sus alegrías, gozo, sombras, miedo, impotencia, tristeza, batallas. Hay realidad.

Mi consejo es que no te compares con nadie. Toma tu decisión, comprométete y llévala a cabo.

Otro consejo, rodéate de personas que te motiven, que te reten a ser mejor, que no te digan lo que quieres oir sino lo que necesitas, gente que sueñe y trabaje por su sueño como tú. Gente que no te critique por criticar, mermando tu autoestima.

Acepta las críticas constructivas de quien te quiere bien. Pero no aceptes ninguna crítica destructiva, aunque sea de alguien que te quiere bien. ¡Nada puede hacer que dejes de quererte! ¡Cree en tí y disfruta! Sólo tenemos esta vida, no la desperdiciemos con mente de esclavos.

Si queréis contarme algo, o que nos acompañemos en este viaje que es el camino a nuestros sueños, escríbeme un correo en esta misma página o a mi Instagram @opositando_feliz. No me conoces, pero de corazón te lo digo. Aquí me tienes.

¡Podemos ser felices! No dejes que las cosas que te rodeen manden en tu felicidad. Sólo tu eres la dueña. Es una responsabilidad muy grande, pero merece la pena.

Gracias por leerme y ayudar a mi felicidad. Un abrazo



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Qué sacrificamos al estudiar una oposición

Coste de estudiar una oposición

Hola opopiña.

¿Que tal va el proceso de desescalada? Espero que lo mejor posible. Ahora tenemos que tener paciencia y usar el sentido común para no tener rebrotes y evitar que tengamos que encerrarnos de nuevo. Creo que viene lo más difícil, pero ¡podemos con lo que nos echen!.

Hoy os quiero hablar de lo que nos cuesta opositar. Bueno, de lo que me cuesta a mí, porque, obviamente, cada una de nosotras sacrificamos lo que consideramos oportuno.

¡Cuántas preguntas tontas nos hacen a los opositores!

Estoy segura de que más de una vez te han dicho o preguntado cosas como:

¿Para qué estudias tanto si es imposible sacarte la plaza?. Hay muy pocas plazas para muchos candidatos, ¿no es mejor que busques un trabajo?.

A mi cientos de veces me han dicho que me estoy volviendo asocial (aunque ya era un poco asocial antes..). ¡Ah! Hay otra frase maravillosa: ¡pero mujer, tú no tienes vida!

El caso es que es verdad. Sacrificamos algunas cosas importantes y sobre todo mucho tiempo de ocio. Hay muchas áreas de nuestras vidas que se ven un poco modificadas o manipuladas por la oposición, porque en algún momento decidimos opositar.

El coste de opositar

Os cuento lo que dejé yo de lado cuando tome la decisión de ser funcionaria. Porque mi decisión no es opositar, es trabajar como funcionaria.

En primer lugar establecí prioridades. Para mí lo más importante de mi vida es mi familia, mis hijos. Seguro que si sois madres opináis como yo. Por eso tuve que organizarme y calibrar el tiempo de manera que mis hijos fueran los que menos notaran mi “ausencia”.

Supongo, que aún así, ellos notaran que no estoy al 100%. Pero seguro que no les afecta. Afortunadamente mi marido tiene un horario laboral que le permite estar mucho tiempo con ellos. Conseguí que mis hijos vieran mi tiempo de estudio como si fuera un trabajo, parecido al de su padre.

Decidí sacrificar tiempo de mis mayores pasiones. La lectura es una de ellas. Desde que oposito no leo todo lo que quisiera. Si intento dedicarle media hora al día. Siempre me viene para desconectar. No todo en la vida va a ser estudiar.

Necesito mi espacio para coger aire. Pero, si por mi fuera, leería muchas horas cada día. ¿Por qué tengo tantos libros por leer y tan poco tiempo para leerlos?

¡Sí, soy una friki total!.

En cuanto a hacer planes fuera de casa, que es lo que más echa de menos la mayoría de opositores, tengo la suerte de ser muy casera. Apenas tengo que hacer esfuerzo para no salir a hacer cosas fuera de casa. No soy nada fiestera.

Mis planes se reducen a: comer en el McDonalds con mis niños, ir al parque, visitar ciudades con mi marido… Me encanta ver lugares con historia medieval. Pero esto no se hace cada día, así que no tengo sacrificarlo.

Soy muy afortunada, yo no trabajo fuera de casa y por tanto mis horarios de estudio no dependen de un jefe. Por eso lo que sacrifico y cuando lo hago depende en su mayoría de mí.

Lo que determina aprobar una oposición

¡Ser positivo es vital para opositar con ganas!

Como veis me tomo de manera muy positiva estudiar a mis cuarenta años, con mis dos niños y todas las tareas que tengo que hacer.

Estoy segurísima de conseguir mi plaza de aquí a unos años. Y cuando mi nombre salga en el BOE podré leer todo el tiempo que quiera, jugar con mis hijos, visitar sitios, conocer la historia de España… todo lo que quiero hacer ahora.

Por eso, a quienes me preguntan si merece la pena estudiar tanto y dejar de lado lo que me gusta, les contesto con un rotundo ¡sí!

Persigo una plaza de auxiliar que me permita tener la seguridad que da un sueldo mensual y un horario con el que pueda estar con mis hijos el mayor tiempo posible. Porque quiero estar siempre que me necesiten.

Desgraciadamente en muchos trabajos no se entiende que los niños nos necesitan y ponen unos horarios horribles. La conciliación brilla por su ausencia. Así que, sí señores, sí merece la pena sacrificar durante un tiempo ciertas cosas.

¿No te has decidio aún a opositar?

Si aún no te has decidido a opositar, y sientes vértigo solo de pensarlo, mi consejo es que pongas en una balanza los pros y los contras. Tienes que estar segura de querer ser funcionaria. De que este trabajo ayudará a tu felicidad en el futuro. Éste es el primer paso.

El segundo paso es ser consciente de que dejarás de hacer algunas cositas mientras estudias. Lo mejor es priorizar y pensar, según las circunstancias de tu vida, que tendrás que dejar aparcado en el camino. por un tiempo. ¡Cuidado! Lo dejas aparcado, no lo abandonas. Cuando llegue el final de carrera que es opositar, te estará esperando. Ya sea el cine, la lectura, la pintura, la familia… cuando acabes de estudiar estarán ahí.

Yo te animo a visualizar el futuro. Imagínate como funcionaria, como sería tu vida y todo lo que te rodea. ¿Te gusta lo que ves? Pues hazlo. No dudes más.

En cualquier caso, no es obligatorio continuar hasta el final si no quieres. ¡Sólo tienes que probar!

Ya sabes que si quieres contarme algo o necesitas ayuda, yo te la daré en la medida de mis posibilidades.

Gracias por estar aquí! Nos leemos!





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